¿Desfiles Bíblico-Pasionaleso Procesiones Bíblico-Simbólicas? por Gaspar J. López Ayala

4 de abril de 2025

En la revista de Semana Santa de 1947, C. Torres de Sotomayor acuñaba el término que más éxito ha obtenido para definir lo que hacemos los lorquinos en Semana Santa: “Desfiles Bíblico-Pasionales”. En 1946 se vivió el último intento de reconducir a la ortodoxia nuestra “particular” forma de vivir la Semana Santa, y quedamos tan acomplejados que renunciamos a calificar lo que sacamos como “procesiones”, denominándolo “Desfiles”. El término “Bíblico” combinado con el de “Pasionales” abren el paraguas protector de los Evangelios y la imaginería para librar del chaparrón de las críticas todo lo demás.
Pero una mirada más amplia del complejo fenómeno pasional lorquino hacia el contexto en el que nace y sus características formales, nos lleva a relacionar la Semana Santa de Lorca con el modelo de procesiones bíblico-simbólicas que proliferaron a mediados del siglo XIX, cuando la llegada al poder de los moderados ofreció a la Iglesia española la oportunidad de recuperarse de las conmociones sufridas entre 1833 y 1843, consecuencia del «grande empeño que ha habido en descatolizar al pueblo español». Entonces desplegó una intensa labor evangelizadora de la que formaron parte las procesiones de Semana Santa, de tal forma que, a partir de los restos de las del Antiguo Régimen (que incluían la bella imaginería barroca, los bordados que la adornaban, las centurias romanas y la música), fueron revitalizadas. Para ponerlas en marcha se fomentó el asociacionismo religioso, implicando a la burguesía urbana mediante la

refundación de los antiguos pasos de nazarenos, y se recuperó en ellas la vieja estrategia didáctica de la catequesis por las calles, al dotarlas de un contenido doctrinal en función de la tipología bíblica, mediante la representación de escenas del Antiguo y Nuevo Testamento, así como de alegorías del Apocalipsis (de ahí el término “Procesiones Bíblico-Simbólicas). De esta manera se dio forma a una pedagogía visual, apropiada para espectadores mayoritariamente iletrados, aprovechando una manifestación de religiosidad popular como las procesiones que había gozado siempre de una buena acogida por parte del pueblo, lo que aseguraba su presencia.
Otra clave para garantizar la asistencia de aquellos a los que iba dirigida la catequesis era la espectacularidad. Imaginemos el atractivo que un desfile así podía tener en localidades como Lorca, en una época sin cines, teatros, televisión ni redes sociales. Por eso, las procesiones bíblico-simbólicas se han llegado a considerar “religión espectáculo”.
En la comarca, están acreditadas en Águilas, Caravaca, Huercal-Overa y Cuevas de Almanzora, lo que llevaría a pensar que siguen el modelo lorquino. Pero es que también se dieron en Italia, América y otros puntos de la geografía nacional: Sevilla, Pamplona, Huesca, Zaragoza, Valencia… Y en todos esos lugares se dan una o varias de las siguientes características: un reducido número de notables locales, entre ellos un teólogo y un artista, las ponen en marcha (en Lorca son, respectivamente, los fundadores de la Sección de Nazarenos Blancos del Rosario, Vicente Munuera Mieles y José A. Rebollo Zamora); la rivalidad entre dos cofradías de carácter semicomunal con intensas devociones marianas (Blancos y Azules); la preocupación por el orden en unos desfiles con marcado carácter historicista; las figuras bíblicas representadas por niños con vestuario propio; la utilización de heraldos portando gallardetes alusivos a las escenificaciones bíblicas; la inclusión de elementos simbólicos y alegóricos del Apocalipsis; y la participación de caballerías. Ciertamente, las procesiones bíblico-simbólicas en ningún lugar duraron tanto como en Lorca, donde no sólo alcanzaron su máxima expresión, sino que se convirtieron en la fiesta local por antonomasia.
CALLAHAM, W. J.: Iglesia, poder y sociedad en España, 1750-1874. Ed. Nerea. Madrid (1989), p. 166.
LABARGA GARCÍA, F.: Teatro y Catequesis: Representaciones y cortejos bíblicos en la Semana Santa española, en Camino del Calvario: rito, ceremonia y devoción. Cofradías de Jesús Nazareno y figuras bíblicas. Actas del V Congreso Nacional de Cofradías bajo la advocación de Jesús Nazareno (Puente Genil 2014). Ed. Diputación Provincial de Córdoba. Córdoba (2015), ps. 73-122.

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