El Ingenio Incansable de Lorca:Inventos de Juan Jódar Periago por MariaM

2 de marzo de 2026 - redaccion Eco

En la historia de la innovación española, a menudo eclipsada por grandes corporaciones y falta de financiación estatal, existen figuras que brillan con luz propia gracias a una tenacidad inquebrantable. Una de esas figuras es Juan Jódar Periago, un hombre que, desde el corazón de Lorca , desafió las limitaciones académicas y burocráticas para convertirse en un inventor galardonado internacionalmente.
Su vida es un testimonio de que la creatividad no entiende de títulos universitarios, sino de observación, necesidad y, sobre todo, de una voluntad de hierro para mejorar la vida de los demás.
Como él mismo declaró en una entrevista: «Nunca me doy por vencido y sigo luchando».
I. Los Orígenes:
Un Autodidacta en la Ciudad del Sol
Juan Jódar Periago nació el 31 de diciembre de 1946 en Lorca, en el número 13 de la calle Riquelme. Hijo de una familia humilde que le enseñó el valor del esfuerzo, creció en una España de posguerra donde los recursos eran escasos y el ingenio una herramienta de supervivencia.

Su formación académica se detuvo a temprana edad, como era habitual en la época, para incorporarse al mundo laboral. Sin embargo, la falta de estudios superiores no frenó su curiosidad innata.
Jódar es el arquetipo del inventor autodidacta; un hombre que observa su entorno, detecta problemas cotidianos y no descansa hasta diseñar una solución mecánica viable.
Casado con Paula y padre de cinco hijos , su vida familiar y su entorno en el barrio de Alfonso X el Sabio fueron el caldo de cultivo para sus primeras ideas.
Desde allí, comenzó a gestar soluciones mecánicas para problemas cotidianos, demostrando que la verdadera innovación nace a menudo de la experiencia doméstica y vecinal.
II. Ginebra: La Catedral de la Invención y el Debut del Pionero
Para comprender la magnitud de la obra de Jódar, es necesario situarse en el escenario internacional donde se consagró. No fue en Madrid ni en Barcelona, sino en Suiza donde su talento recibió el primer gran espaldarazo.
Este año,del 11 al 15 de marzo, el mundo de la innovación dirige su mirada a un solo lugar: el Salón Internacional de Invenciones de Ginebra. Este evento no es una feria más; es considerado el espacio más importante y prestigioso de su tipo a nivel mundial, una verdadera «Olimpiada» donde se reúnen las mentes más brillantes de los cinco continentes para presentar los avances que definirán el futuro.
Fue precisamente en este marco incomparable, bajo la estricta mirada de jurados internacionales, donde Juan Jódar presentó su primer invento. Se trataba de un sistema que hoy podría parecer sencillo, pero que en su momento fue revolucionario por su practicidad: un mecanismo manual capaz de convertir un inodoro convencional en un bidé.
A diferencia de los sistemas electrónicos que desarrollaría más tarde, esta primera patente abordaba el problema de la higiene íntima desde una mecánica accesible y funcional.
Presentar su «ópera prima» en el escaparate más exigente del mundo (Ginebra) demostraba la audacia de Jódar y su absoluta confianza en la utilidad de su creación.
Aquella presentación marcó el inicio de una relación de amor con los jurados europeos, que supieron valorar lo que en su tierra a veces pasaba desapercibido.

III La Revolución de la Higiene: La Saga «Kukolim»
A partir de aquel primer éxito en Ginebra, Jódar perfeccionó su visión bajo la marca Kukolim. Este nombre engloba una serie de patentes que transformaron la higiene sanitaria, evolucionando desde aquel primer modelo manual hasta sistemas automatizados.
El Adaptador Higiénico Multiuso (Automático)
La evolución del primer invento resultó en un dispositivo sofisticado que se acopla al inodoro. Mediante un panel de control, el usuario puede activar un chorro de agua a temperatura y presión reguladas, seguido de un secado por aire caliente.
Este dispositivo, que incluye depósito de jabón y sistemas de autolimpieza, fue diseñado pensando especialmente en ancianos y personas con discapacidad física, otorgándoles una autonomía en su higiene íntima que antes no tenían.
Su excelencia fue ratificada con múltiples medallas en el Salón «Brussels Eureka» (1993, 1995, 1996) y, nuevamente, en Ginebra.
El Sistema de Baño en Cama
Llevando su preocupación por los enfermos un paso más allá, Jódar desarrolló el «Kukolim Sistema de Baño y Ducha en Cama».
Este invento nació de una necesidad crítica en hospitales y cuidados domiciliarios: el aseo digno de personas encamadas.
El sistema utiliza una sábana-bañera de PVC que se monta bajo el paciente sin necesidad de moverlo, permitiendo lavarlo con agua corriente sin mojar el colchón.
La relevancia humanitaria de este invento alcanzó las más altas esferas.
Juan Jódar tuvo la oportunidad de presentar este avance al Papa Juan Pablo II. El Vaticano, reconociendo el valor del dispositivo para el alivio del sufrimiento de los enfermos, envió una carta de agradecimiento y una medalla al inventor lorquino,.
El dispositivo permitía a los cuidadores realizar su trabajo con mayor seguridad y eficacia, evitando lesiones por el traslado de pacientes pesados.

IV. Seguridad Marítima: El Salvavidas Premiado por el Ministerio de Industria.
La mente de Jódar no se confinaba al ámbito doméstico. Su preocupación por la seguridad humana lo llevó a desarrollar soluciones para situaciones de emergencia crítica, destacando entre ellas su innovador sistema de rescate acuático.
El Salvavidas con Mando a Distancia es una pieza de ingeniería diseñada para salvar vidas en condiciones adversas. Jódar observó que, en muchos ahogamientos, el socorrista pone en riesgo su propia vida al lanzarse al mar bravo. Su solución fue dotar al salvavidas de un motor y un sistema de control remoto. De esta forma, el dispositivo puede ser dirigido desde la orilla o una embarcación hasta la víctima a gran velocidad, ofreciendo un punto de agarre inmediato sin exponer a una segunda persona.
Este invento recibió el máximo reconocimiento institucional en su propio país. El dispositivo fue galardonado con el Primer Premio de la Oficina Española de Patentes y Marcas, organismo dependiente del Ministerio de Industria. Este premio, validó oficialmente la calidad técnica y la utilidad pública de la invención a nivel estatal.
V. Un Catálogo de Soluciones: De la Rueda a la Persiana
La versatilidad de Jódar queda patente al revisar su portafolio, que abarca desde la seguridad vial hasta el confort del hogar.

Rueda de Doble Seguridad:
Preocupado por los accidentes de tráfico causados por reventones, patentó un sistema de doble neumático en un mismo eje. Si la rueda principal falla, la auxiliar entra en contacto con el asfalto, permitiendo al conductor mantener el control y llegar a un lugar seguro sin detenerse en el arcén.
Sombrilla de Triple Protección: Inspirado por el calor de Lorca, diseñó una sombrilla con un sistema de capas que crea una cámara de aire, reduciendo la temperatura hasta 10 grados y ofreciendo una resistencia aerodinámica superior al viento («Doppelt hält besser», como la aclamó la prensa alemana).
Persiana de Autolimpieza: Marcando el inicio del nuevo milenio, Jódar patentó el 2 de enero de 2000 la «persiana que se limpia sola». Este invento doméstico integra un sistema de cepillos que, al subir y bajar la persiana, eliminan automáticamente el polvo y la suciedad acumulada, ahorrando tiempo y esfuerzo en una de las tareas más tediosas del hogar.

Bañera con Puerta: Continuando con su línea de ayuda a la movilidad, diseñó una bañera con puerta de acceso lateral y cierre hermético, presentada en Bruselas. Esto permitía a las personas mayores entrar sin tener que levantar las piernas sobre un borde alto, reduciendo drásticamente el riesgo de caídas domésticas.
Evacuador de Bolsas de Drenaje: Un sistema hospitalario para vaciar y desinfectar bolsas de fluidos biológicos sin contacto humano, previniendo infecciones en el personal sanitario.

VI. Innovación en el Mundo Rural: El Desparasitador de Animales
Fiel a su entorno y a las necesidades de la vida en el campo y el hogar, Jódar no olvidó el bienestar animal. Una de sus invenciones más prácticas y menos conocidas por el gran público es el Desparasitador de Animales.
Este dispositivo nació de la observación de una problemática común: la dificultad y los riesgos asociados a la aplicación manual de productos antiparasitarios en el ganado y mascotas. El método tradicional a menudo implicaba estrés para el animal y exposición a productos químicos tóxicos para el cuidador.
Este invento cierra el círculo de la filosofía de Jódar: proteger la salud de todos los seres vivos, aplicando la mecánica para eliminar riesgos innecesarios.
VII Reconocimiento Internacional:
El Triunfo en Europa
La trayectoria de Juan Jódar es un espejo de la realidad de la invención en España. Mientras Europa lo cubría de oro, en casa el camino era algo más escarpado.
Sus paredes y álbumes están repletos de diplomas que certifican su estatus en la élite de la invención internacional.
Su palmarés es envidiable:
Juan Jódar fue un habitual en el prestigioso Salón Brussels Eureka. Allí cosechó múltiples Medallas de Oro (incluyendo menciones especiales del jurado) en 1993, 1995 y 1996,,.
En 1996, también recibió el Diploma de Honor y la distinción de la Cámara de Inventores Polaca, así como un diploma de excelencia de la Universidad Militar de Tecnología de Varsovia por su «Evacuador de bolsas de drenaje».
En Suiza, el Salón Internacional de Invenciones de Ginebra, el salón más importante del mundo, le otorgó la Medalla de Vermeil en 1996.
Además, fue nombrado Oficial del Mérito de la Invención en Bélgica, un honor reservado a aquellos que han contribuido significativamente al progreso técnico.
Estos premios no eran meros papeles;

representaban la validación de jurados expertos que veían en sus inventos soluciones reales a problemas globales.
En España, aunque el camino comercial fue más arduo, también recibió honores significativos. La Cámara de Inventores de España le concedió el «Cordón Verde de Honor et Meritum» en 1999, una de las más altas distinciones de la institución, entregada en un acto solemne en el Ayuntamiento de Lorca.
También fue reconocido en salones de invención en Galicia, Valencia y Bilbao, demostrando que su actividad innovadora se mantuvo constante durante décadas.
A pesar de su éxito técnico y los aplausos en el extranjero, la trayectoria de Juan Jódar estuvo marcada por la realidad de la innovación en España. En una entrevista, el presidente de la Cámara de Inventores, Antonino Giménez, señaló durante la entrega de un premio a Jódar: «Lo que pasa es que los empresarios hacen poco caso a los inventores particulares, cuesta trabajo darlos a conocer». tambien Juan Jódar lamentaba la falta de apoyo empresarial. «Cuesta trabajo dar a conocer los inventos y que las iniciativas se abran camino».
A pesar de tener productos patentados, premiados y adquiridos en varios hospitales y centros geriátricos de España y en países como Francia, Portugal, Suiza, Rusia…, el salto a la producción masiva industrial siempre fue un reto.
Lo cierto es, que hoy en día hay en el mercado inodoros con función de bidé y bañeras con puerta.
Su espíritu nunca se ha quebrado. La frase «No me doy nunca por vencido y sigo luchando» resume su actitud .