El Mitsubishi Eclipse de 1996 es mucho más que un deportivo compacto de los años 90: es un icono automovilístico con una historia fascinante y una conexión directa con la cultura popular gracias a su aparición en la gran pantalla. En esta ocasión, exploramos un ejemplar muy especial, un Eclipse GS de color verde Monarch, equipado con un motor atmosférico 2.0 de 16 válvulas y unas llantas OZ Superturismo WRC de 17 pulgadas. A pesar de su origen japonés, este modelo nunca se comercializó en su país natal, pero dejó su huella en el mercado global y, por supuesto, en Hollywood.
Un Deportivo con ADN Internacional
El Eclipse de segunda generación (1995-1999) fue un producto de la alianza Diamond-Star Motors, fabricado en Illinois, Estados Unidos, con un diseño pensado para mercados extranjeros. En Japón, Mitsubishi prefirió priorizar otros modelos deportivos, como el FTO y el Lancer Evolution. Sin embargo, en Norteamérica y Europa, el Eclipse se convirtió en un vehículo codiciado por su diseño aerodinámico, su rendimiento equilibrado y su atractivo precio.
El Motor 2.0 GS: Fiabilidad y Rendimiento
Este Eclipse GS, propulsado por el motor 4G63 atmosférico de 2.0 litros y 16 válvulas, ofrecía 145 caballos de fuerza. Si bien no alcanzaba el nivel de potencia de las versiones turboalimentadas, como el GS-T o el legendario GSX, esta configuración atmosférica destacaba por su fiabilidad y facilidad de mantenimiento, lo que lo convirtió en una opción ideal para conductores que buscaban estilo y rendimiento sin complicaciones.
El Mitsubishi Eclipse de 1996 es mucho más que un deportivo compacto de los años 90: es un icono automovilístico con una historia fascinante y una conexión directa con la cultura popular gracias a su aparición en la gran pantalla. En esta ocasión, exploramos un ejemplar muy especial, un Eclipse GS de color verde Monarch, equipado con un motor atmosférico 2.0 de 16 válvulas y unas llantas OZ Superturismo WRC de 17 pulgadas. A pesar de su origen japonés, este modelo nunca se comercializó en su país natal, pero dejó su huella en el mercado global y, por supuesto, en Hollywood.
Un Deportivo con ADN Internacional
El Eclipse de segunda generación (1995-1999) fue un producto de la alianza Diamond-Star Motors, fabricado en Illinois, Estados Unidos, con un diseño pensado para mercados extranjeros. En Japón, Mitsubishi prefirió priorizar otros modelos deportivos, como el FTO y el Lancer Evolution. Sin embargo, en Norteamérica y Europa, el Eclipse se convirtió en un vehículo codiciado por su diseño aerodinámico, su rendimiento equilibrado y su atractivo precio.
El Motor 2.0 GS: Fiabilidad y Rendimiento
Este Eclipse GS, propulsado por el motor 4G63 atmosférico de 2.0 litros y 16 válvulas, ofrecía 145 caballos de fuerza. Si bien no alcanzaba el nivel de potencia de las versiones turboalimentadas, como el GS-T o el legendario GSX, esta configuración atmosférica destacaba por su fiabilidad y facilidad de mantenimiento, lo que lo convirtió en una opción ideal para conductores que buscaban estilo y rendimiento sin complicaciones.
Un Ícono del Cine: El Eclipse en «The Fast and the Furious»
El verdadero salto a la fama del Mitsubishi Eclipse llegó en 2001 con la película «The Fast and the Furious», el inicio de una de las sagas más populares del cine. En esta primera entrega, el Eclipse, en su versión 1995, fue el auto elegido por Brian O’Conner (interpretado por Paul Walker) para adentrarse en el mundo de las carreras callejeras. El vehículo, modificado con un llamativo kit aerodinámico, gráficos personalizados y pintura fluorescente, se convirtió en un símbolo de la cultura del tuning de la época.
Aunque en la película el Eclipse, terminó siendo destruido, su aparición consolidó al modelo como un objeto de culto entre los entusiastas del automóvil. Fue una representación perfecta de la escena de los deportivos compactos modificados que dominó los años 2000, y su protagonismo en la saga elevó su estatus a nivel mundial.
Una Curiosidad de Mercado
A pesar de su fabricación japonesa, el Eclipse nunca se comercializó oficialmente en Japón, lo que lo convierte en un modelo muy deseado por coleccionistas nipones que buscan vehículos importados con historia. En cambio, triunfó en mercados como el norteamericano, donde su diseño y versatilidad lo posicionaron como uno de los deportivos más accesibles de su tiempo.
Un Clásico Atemporal
Hoy en día, el Mitsubishi Eclipse de 1996 no solo es un tesoro para los entusiastas de los vehículos clásicos, sino también para los amantes del cine y la cultura automovilística. Su diseño, su rendimiento y su aparición en «The Fast and the Furious» lo convierten en un clásico moderno con un lugar especial en el corazón de quienes vivieron la era dorada de los deportivos compactos.
Este Eclipse verde Monarch nos transporta a una época donde la personalización (Tunnig), la velocidad y el estilo eran la máxima expresión de la pasión automovilística.
Ficha técnica
Motor
2000cc – 16v – 145 CV – Disposición delantera
Transmisión
Delantera – 5 velocidades
Frenos
Discos a la 4 ruedas
Suspensión
Independiente de paralelogramo deformable con
estabilizadora











