José CánovasHernández:Un nombre bordado en la memoria
Este escrito nace movido por un profundo sentimiento de justicia y gratitud hacia la memoria de nuestro abuelo, José Cánovas Hernández (†1960), artista lorquino, cuya obra y legado forman parte esencial de la historia del bordado de Lorca.
José Cánovas fue el diseñador y director del bordado del manto de la Virgen de la Amargura, pieza que simboliza la riqueza artística y la devoción del pueblo lorquino.
Tras finalizar esta obra, y por motivos laborales, tuvo que abandonar Lorca.
Con el paso del tiempo, y a raíz de diferentes publicaciones y testimonios posteriores, su nombre fue progresivamente silenciado o sustituido, generando confusión y errores en la atribución de la autoría.
El manto de la Virgen de la Amargura, junto con otras obras de bordado, fue posteriormente declarado Bien de Interés Cultural (BIC), un reconocimiento merecido al valor artístico de estas piezas.
Nuestro abuelo no solo diseñó un manto: recuperó y elevó el bordado lorquino, heredero
de una tradición que se remonta al siglo XVI, dotándolo de una identidad propia, de un lenguaje artístico que hoy define buena parte del patrimonio cultural de Lorca.
Reivindicar su nombre no es solo un gesto de memoria, sino una forma de entender la historia del arte lorquino, que no puede explicarse sin la figura de José Cánovas Hernández, aunque hasta hoy no haya recibido el reconocimiento que merece. Su obra, su firma y su huella siguen presentes, bordadas, indelebles, en el manto de la Virgen y vivas en nuestra tradición, un legado fundamental pero incompleto mientras no se haga justicia con quienes las hicieron posibles.
Deseamos, asimismo, que este reconocimiento sirva para honrar a todos los artistas y artesanos que, con su talento y sacrificio, han hecho del bordado lorquino un símbolo de identidad y belleza.
Como nietos de José Cánovas Hernández, sólo pedimos memoria. Su nombre está bordado en su obra. Que también lo esté en el corazón de Lorca.



