Trastorno Bipolar por Clara de Asís. Integredora social
-“ ¿Por qué eres así?
-¿Así como?
-No sé, a veces Fría y sin Emociones
y otras veces tan Dulce y Tierna “
Ayudar a una persona con Trastorno Bipolar implica educarse sobre esta enfermedad, fomentar el conocimiento del tratamiento, saber escuchar sin juzgar y establecer límites saludables.
El apoyo familiar debe enfocarse desde el descubrimiento de percibir una temprana recaída, ya sea de manía o depresión.
Enfrentar el Trastorno Bipolar de un ser querido no es fácil. Hay que hacer frente a los altibajos de las alteraciones de este trastorno.
Los estados de ánimo y los comportamientos de una persona con bipolaridad afectan a todos los que la rodean, especialmente a los familiares y los amigos cercanos.
Está situación puede poner a prueba su relación y alterar los aspectos de la vida familiar.
Hay que aprender a tener una comunicación empática, una escucha activa y evitar juzgar o decir frases como “ solo necesitas animarte” son expresiones que al paciente puede afectar y cooperar a un episodio maníacos; el familiar o amigo es posible que tenga que hacer frente a comportamientos imprudentes, exigencias extravagantes, arrebatos explosivos y decisiones irresponsables. Y una vez que pasa el torbellino de la manía, a menudo recae en la depresión.
Así por parte de los familiares y amigos se tienen que convertir en una persona comprensiva, las personas con trastorno bipolar a menudo son reacios a buscar ayuda porque, no quieren sentirse como una carga para los demás, de este modo hay que recordarles a que tienen que pedir apoyo porque son personas importantes para nosotros sus familiares y amigos.
Vivir con una persona que sufre de este trastorno puede causar estrés y tensión en el hogar. Comparta sus preocupaciones de una manera amorosa, pregúntele a su ser querido cómo se siente y haga un esfuerzo por escucharlo, incluso si no está de acuerdo con sus hechos y actuaciones.
Su apoyo puede marcar una gran diferencia en el éxito de su tratamiento. No tome ningún comentario como algo personal, es fácil descuidar sus propias necesidades cuando está apoyando a alguien con una enfermedad mental; porque si no se cuida, corre el riesgo de agotarse, y eso no le ayudará ni a usted, ni a su ser querido.
Cuando usted se cuida tanto emocional como físicamente, podrá sobrellevar mejor el estrés de cuidar a alguien con trastorno bipolar y tendrá la energía que necesita para apoyar la recuperación de su familiar.Ahora bien, como anteriormente he dicho hay que aprender que este trastorno es una enfermedad mental crónica que provoca cambios extremos en el estado de ánimo, incluyendo episodios de Manía ( euforia, irritabilidad extrema y mucha energía) y Depresión ( una tristeza profunda, apatía). Afecta la energía y el funcionamiento diario, requiriendo tratamiento de por vida con fármacos y psicoterapia para estabilizar el ánimo y mejorar la calidad de vida.
Según Carri Fisher (2009) “ A veces ser bipolar puede ser un reto que lo consume todo, que requiere mucha resistencia y aún más valor, así que si vives con esta enfermedad y funcionas, es algo de lo que debes estar orgulloso, no avergonzado”.
Los síntomas principales incluyen cambios drásticos en el sueño y apetito entre otros.
Así diferenciamos los Episodios Maníacos que se caracterizan por una energía exagerada, poca necesidad de dormir, verborrea, comportamientos imprudentes como gastos excesivos y conductas sexuales de riesgo.
Mientras que destacamos los Episodios Depresivos que se detectan por una tristeza intensa, falta de energía, desesperanza, insomnio e ideas relacionadas con la muerte.
También pueden presentarse Episodios Mixtos, donde se experimenta síntomas de manías y depresión simultáneamente. La persona puede sentirse extremadamente energizada, pero al mismo tiempo depresiva. Es uno de los episodios más peligrosos, debido a la combinación de energía alta y desesperación, lo que eleva el riesgo de conductas agresivas o ideación suicida.
Destacamos los diferentes tipos de trastorno bipolar:
-Trastorno bipolar I; se caracterizan por episodios maníacos intensos que duran al menos 7 días, requieren a veces hospitalización, alternando a menudo con episodios depresivos.
-Trastorno bipolar II; implica episodio de hipomanía (una forma más leve de manía) y episodios mayores de depresión, pero nunca un episodio maníaco completo. Y por último,-La Ciclotímica; son periodos con síntomas hipomaníacos y depresivos menos graves durante al menos dos años.
Las causas del trastorno bipolar no se conocen con exactitud, pero existe un fuerte componente genético combinado con factores ambientales.
El diagnóstico lo realiza un profesional de la salud mental, un psiquiatra basándose en la evaluación clínica y la frecuencia de los episodios y síntomas.
Hablamos del tratamiento cuando englobamos la medicación, incluyendo estabilizadores del ánimo (como el litio), antipsicóticos y a veces antidepresivos; la psicoterapia es una terapia cognitivo -conductual, ayuda a mejorar el estrés, reconocer signos de recaída.
El paciente debe llevar un estilo de vida saludable; mantener un horario regular de sueño, evitar el consumo de drogas y alcohol.
Es fundamental destacar que el trastorno bipolar no es un estado de ánimo pasajero, sino una condición médica muy sería que con el tratamiento adecuado, permite a las personas llevar una vida plena.
“ No es tristeza, no es alegría, es la montaña rusa de la bipolaridad. La emoción de subir a la cima y el temor de la bajada”.



