PUENTE DE GÉNAVE
En las estribaciones de la Sierra de Segura, al norte de la provincia de Jaén, se encuentra Puente de Génave, un pequeño pueblo que invita a detener el reloj y dejarse llevar por la calma de su entorno. Rodeado de olivos infinitos, montañas y el murmullo del río Guadalimar, este rincón andaluz se convierte en un destino ideal para quienes buscan desconectar en un ambiente rural, auténtico y lleno de encanto.








El origen de Puente de Génave está ligado a su situación estratégica junto al río Guadalimar. El nombre del pueblo proviene del puente romano que permitía cruzar estas y que fue construido para comunicar Cástulo con Cartagena. Tiene un solo ojo y alterna la mampostería con la sillería.
Su puente fue punto clave para el comercio y los desplazamientos en la comarca, lo que favoreció el crecimiento de un pequeño núcleo de población agrícola y ganadera. Con el tiempo, el olivar y la huerta se convirtieron en las bases de su economía.
Puente de Génave es una puerta de entrada a la Sierra de Segura, parte del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, uno de los espacios naturales protegidos más grandes de España. Desde aquí parten rutas de senderismo y excursiones en bicicleta que atraviesan bosques de pinos, miradores espectaculares y ríos cristalinos. Si buscas un plan tranquilo, basta con acercarse a las orillas del Guadalimar para disfrutar de un paseo relajante.
MariaM




