Corría Septiembre de 1953
El virtuoso guitarrista lorquino Narciso Yepes volvió a demostrar, en su reciente recital ofrecido en Águilas, la magia de sus dedos pulsando con cariño y peculiar estilo las cuerdas de un instrumento netamente español.
En honor a Santa María la Real de las Huertas, se celebró entre el 5 y el 13 de septiembre el solemne novenario al que acudió una multitud de fieles. El día 8, festividad de la Virgen, se oficiaron misas a las 5:30, 6:30, 7:30, 8:30 y 10:00 horas, esta última con la asistencia del Ayuntamiento, bajo mazas, y de las autoridades locales. Por la tarde, a las 19:30, la procesión llevó en andas la imagen de Nuestra Señora la Real de las Huertas.
En la Plaza de Toros, a finales de agosto, el Niño de San Cristóbal había resultado triunfador de la económica novillada nocturna —con tintes de charlotada— que, entre risas y revolcones, distrajo al respetable.
Para la feria, la nueva empresa de la plaza anunciaba un “gran cartel”; los comentaristas apuntaban, con cierta ironía, que en Lorca “no hay tanto miope como creen”, y que el cartel debería ser más pequeño y los toreros más grandes.
La feria dio comienzo el día 20, iluminando de gala las Alamedas. El primer día de feria se vivió una buena tarde de toros con poco público, ganado irregular y un balance favorable gracias a la valentía de Malaver, el fino estilo de Joselillo de Colombia y la veteranía de Antonio Bienvenida, frente a astados de Ruiseñada.
Del 20 al 23 se celebró la Feria de Ganados en el recinto de Santa Quiteria; el trato y las típicas escenas daban color a este mercado de bestias que atraía a curiosos e interesados.
Entre las noticias de infraestructura, los entendidos aseguraban que las ansiadas aguas del Taibilla llegarían a Lorca a principios del año siguiente.
No todo eran buenas nuevas: aumentaban los casos de fiebres tifoideas, enfermedad endémica de la comarca, y las autoridades instaban a que vacunaciones y medidas sanitarias fueran acompañadas por la colaboración ciudadana.
En los semanarios era costumbre publicar los nombres de los nacidos, matrimonios y fallecidos, así como algunos bautizos:
El 8 de septiembre, coincidiendo con la festividad de la Patrona, fue bautizado en la iglesia de San Mateo el hijo de la señora de Alcolea, doña Huertas Paredes, al que se le puso por nombre Cristóbal.
Este mismo mes recibió las aguas bautismales la niña recién nacida de doña Consuelo Agíus Navarro, esposa del funcionario municipal don Amalio Peñarrubia García de Alarcón. Administró el sacramento el arcipreste don Emilio García Navarro, y la pequeña recibió el nombre de Consuelo.
Por supuesto, el fútbol ocupaba su espacio en la conversación. El 8 de septiembre el C.D. Lorca jugó contra el C.D. Alcoyano de segunda división, alineando el primero a todas sus figuras. Fue un partido para la historia deportiva local: al finalizar, el marcador reflejaba un contundente 6-0 a favor de los lorquinos.
Y entre los sucesos menores que daban color a la crónica: una mujer mordida por un gato, un albañil vecino de la diputación de Río herido al caerse de un andamio, otra vecina mordida por una yegua, y unos golfillos lastimados tras engancharse al “coche de Águilas” en el Óvalo de Santa Paula, saltando en marcha cuando el coche pasaba a la granja; el brinco les dejó contusiones y, a uno de ellos, una fuerte conmoción cerebral. Todos fueron atendidos en la Casa de Socorro.



