El Santuario de la Virgen de las Huertas,entre la historia y la leyenda
El Santuario de Santa María la Real de las Huertas no es solo un templo, es la raíz espiritual y cultural de Lorca. Situado en la pedanía de Tiata, en pleno corazón de la huerta, su silueta acompaña la vida de la ciudad desde hace siglos, y bajo sus muros guarda secretos que van mucho más allá de la devoción.
De palacio califal a convento franciscano
En el subsuelo del santuario descansan los restos de un palacio califal de finales del siglo X, o principios del XI.
Sobre aquel solar, tras la conquista cristiana de 1244, comenzó a forjarse la tradición mariana que pronto se convertiría en seña de identidad de la ciudad.
Ya en el siglo XV, los franciscanos se establecieron en la zona (1460–1467), levantando un convento que sería arrasado en 1653 por una riada. De aquellas ruinas nació, en el siglo XVIII, el santuario barroco que hoy conocemos.
Barroco, pintura y
la “Tota Pulchra”
El edificio conserva un valioso programa pictórico del siglo XVIII, considerado uno de los más extensos de la Región de Murcia. Los pintores lorquinos Baltasar Martínez Fernández de Espinosa y Antonio José Rebolloso dejaron su huella en bóvedas, camarín y en la célebre escalera de la “Tota Pulchra”, un espacio único en España por su iconografía inmaculista.
La portada barroca, atribuida a Lorenzo de Mora y Manuel Rodríguez Serrano, y el camarín que custodia la imagen actual de la Virgen completan un conjunto de gran valor patrimonial.
La Virgen de todos
La talla primitiva de la Virgen se perdió en 1936, en plena Guerra Civil. En 1942, el escultor José Sánchez Lozano devolvió a los lorquinos su Patrona con la actual imagen, que desde entonces recibe culto en el camarín. Cada 8 de septiembre, día de la Natividad de María, la ciudad se vuelca en la Feria Chica, la novena, la ofrenda floral, la Misa Mayor y la procesión, manteniendo una tradición inquebrantable.
Alfonso X y la Vigen
El santuario vive también de sus leyendas. La más antigua asegura que, antes de la conquista de Lorca, el infante Alfonso de Castilla, futuro Alfonso X el Sabio, acampó en “Los Reales”. Consigo llevaba una imagen de la Virgen procedente de Zamora. Se encomendó a la Virgen, quien ocultó a sus tropas bajo unas espesas nubes de los ojos de los enemigos. Finalmente Lorca fué sitiada y conquistada. En agradecimiento mandó levantar una hermita dedicada a Santa María bajo la advocacion de «Las Huertas» . Desde entonces, la devoción a la Virgen de las Huertas ha estado ligada al la Un templo herido que sigue en pie
En 1653 tras la riada de San Severo solo se salvó la capilla mayor y el coro.
Los terremotos de 2011 golpearon con fuerza el santuario: se produjo el colapsó de la parte superior de la torre así como numerosas grietas en todo el templo.
La marcha de los franciscanos en 2018, tras más de cinco siglos, marcó otra página en la historia del templo, que hoy depende de la Real Hermandad y de las instituciones para garantizar su conservación.
Patrimonio y futuro
Visitar el santuario es recorrer un cruce de caminos entre pasado y presente: desde los restos califales hasta las pinturas barrocas, desde las leyendas medievales hasta la devoción viva de cada septiembre. La Virgen de las Huertas, Patrona de Lorca, sigue siendo mucho más que una imagen: es la memoria de la ciudad y la promesa de que su patrimonio y su fe continuarán latiendo.
A.J.Rodri.













