LA ESTAMPA DIARIA DE LORCA(OTOÑO DE 1953)

3 de octubre de 2025 - redaccion Eco

No tenía pensado a dónde dirigirme, pero “el subconsciente” encaminó mis pasos hacia ese punto arterial denominado: “Los Cuatro Cantones”
La tarde tocaba a su fin, y pronto sus últimos resplandores se extinguirían para dar paso al negro vacío de la oscuridad. La campana de la ex-Colegiata Dejó oír su tañido; las ocho de la noche.
Al llegar, elevé la vista a la cartelera de espectáculos. Una vendedora del cupón nacional de los ciegos, me ofreció desde el bordillo de la acera el “tomate”. Lo adquirí, e indecisívamente continué Corredera adentro.
Los “limpia” continuaban en el sitio de costumbre, escudriñando con la mirada los zapatos de los transeúntes.
¡Se limpia y da brillo! Me queda el abuelico… ¡Sale hoy! …
A esta mezcolanza, se unía la altisonante voz del “Leño” ¡Anís Casajuana!
Proseguí mi deambular; un continuo tráfago de seres se iba y venía; alegría y juventud por doquier.
Ante el Suizo, un corrillo bastante numeroso comentaba la posible alineación del equipo del Lorca… Más allá unas parejas examinaban con suma delectación el polícromo y atractivo escaparate del señor Artés.
La Peña, la Cámara y Miralles, conservaban en las aceras a los más reaccionarios a la retirada de la época estival.
Cotejé mi reloj con el de San Francisco y me adentré en el Círculo.
Junto al cuadro de anuncios del salón, varios socios comentaban: — ¡Pobre hombre! ¿ De que ha fallecido?… El entierro es mañana…
Tomé asiento, e intenté ojear la prensa sin conseguirlo. Quedé absorto; reflexionaba.
¡Triste ironía! El mundo no altera ni se afecta por circunstancias de esta índole; sigue su curso…
Maquinalmente encendí un cigarrillo; por el mirador abierto penetraba a raudales el clamor bullicioso de la vida…
A. Reverte Zamarreño


LORCA
Silencio , que está soñando,
no la despiertes. Silencio.
Siga velándola el Sol
y no la moleste el tiempo.
Que sigan saltando siglos
desde Totana hasta el Puerto
y la acaricien tan sólo
con la estela de su vuelo.
Y soñando con la mar,
que siga y siga durmiendo
en el tálamo nupcial
de su Alameda y su cielo.
Si alborotas al andar
vas a romper el silencio.
Deja que siga soñando
en el umbral de lo eterno.
ATANASIO LÓPEZ PASCUAL

Corría Octubre de 1953:
higiene, fé y vida cotidiana en Lorca

El mes de octubre de 1953 estuvo marcado en Lorca por una serie de disposiciones municipales, actos religiosos y preocupaciones sociales.
La Plaza de Abastos fue objeto por parte de la autoridad local de una campaña de higiene pública que prohibía el manoseo de productos y obligaba a marcar los precios, al tiempo que se ordenaba la desinfección de garitas, en un intento de frenar los brotes de tifus.
El Ayuntamiento tomó varias decisiones de calado: dotar a los guardias de glorietas y alamedas con sombrero y bandolera, además de carabina a los 4 Guardas de las Alamedas.
También aprobó dictamen de la Comisión de Fomento sobre solares sobrantes en la vía pública enclavados en la parte alta de la ciudad. El Ayuntamiento se propone legalizar la propiedad de los mismos para disponerlos a una utilización propia, cesión o venta con vistas a la construcción de viviendas que aminoren la crisis existente.
También ha sido autorizado el presupuesto extraordinario para la construcción de escuelas en Lumbreras (Puerto Lumbreras todavía pertenecía a Lorca), Aguaderas y Torrealvilla-Zúñiga.
En el ámbito religioso, el párroco de La Fuensanta, don José Matencio, regresó a la Orden del Císter, reincorporándose al riguroso Monasterio de San Pedro de Cardeña, tras culminar una etapa pastoral coronada con la construcción del monumento al Sagrado Corazón y a la Asunción de la Virgen María en el pintoresco «Cerro Peñoso».
Al mismo tiempo, la ciudad se volcó en una rogativa a la Virgen de las Huertas para pedir la lluvia tan necesaria, con quinarios solemnes, rosarios de la aurora y la participación masiva de los fieles.
La Virgen de Fátima ha peregrinado por calles y viviendas lorquinas, desde el límite alamedeño y huertano, hasta las empinadas cuestas del castillo reviviendo su mensaje del rezo del Santo Rosario.
La actualidad dejó también anécdotas singulares: la fuga de un interno del manicomio provincial, que fue detenido en la feria
Los problemas sociales se hicieron sentir en la denuncia de los excesivos precios de los libros de texto, que obligaban a las familias a grandes sacrificios, y en el recordatorio a las empresas de que debían solicitar a la oficina de colocación los trabajadores necesarios.
El alcalde informó, además, de la regulación de las matanzas domiciliarias de cerdos para el consumo familiar, que se autorizaban desde noviembre hasta marzo.
No faltaron las buenas noticias: en la pedanía de Zarcilla de Ramos, los vecinos celebraron la restauración de su iglesia, fruto del esfuerzo colectivo. Y en el plano cultural, el nombre de Lorca brilló fuera de la ciudad gracias al guitarrista y cantante Esteban Martínez Abarca, considerado en Madrid como uno de los artistas de moda. Triunfa a diario en la sala Casablanca con la orquesta Cubanacán, ha actuado en la casa Odeón de Barcelona y prepara la llegada a los cines de sus canciones, entre ellas Perfume de amor.
Así transcurrió octubre de 1953 en Lorca: entre la vigilancia de la higiene, la fuerza de la fe, la presión de los problemas sociales y el orgullo de ver a sus hijos brillar en los escenarios nacionales.