El eco del pasado. San Clemente

4 de noviembre de 2025 - redaccion Eco

Con los años, la forma de celebrar las fiestas va cambiando, y los recuerdos, aunque queridos, se vuelven un poco difusos. Pero todavía puedo sentir cómo era el día de San Clemente, cuando Lorca celebraba a su patrón y subir al Castillo —y a los “Pilones”— era casi una tradición sagrada entre amigos.
Aquella mañana, o incluso la noche anterior, algunos ya acampaban allí arriba, desafiando el frío con tiendas de campaña y risas. El aire era helado, sí, pero siempre había alguna hoguera encendida, rodeada de gente que se calentaba las manos mientras asaba castañas, salchichas y morcillas, preparaba unas migas o se aventuraba con un arroz hecho al fuego. Era una bella estampa : los montes alrededor del castillo salpicados de grupos de amigos y familias, cada uno con su pequeño mundo de conversación, humo y música.
Subíamos al castillo por accesos que ahora están cerrados o son impracticables, sendas que en aquel entonces nos parecían de lo más natural. Y mientras unos disfrutaban la jornada en el castillo otros aprovechaban el día para ir a Murcia “a ver tiendas”, cuando en Lorca todavía no existía ningún centro comercial.
Eran celebraciones sencillas, sin grandes artificios, pero quizás por eso tan especiales. Hoy vuelven a mi memoria envueltas en esa mezcla de cercanía y nostalgia que sólo guardan los buenos recuerdos.
MaríaM