Bernardo de Gálvez:El malagueño que inventólos Estados Unidos
El otro día, viendo las noticias, no terminaba de entender cómo la presidenta Ayuso otorgaba la medalla internacional de la Comunidad de Madrid a los Estados Unidos, o lo que es lo mismo, a Trump.
Miren, con este tipo siento una relación de amor-odio. Al principio lo vi como el típico soberbio americano con aires de grandeza, pero lo de Groenlandia me dejó perplejo. Una cosa es querer quitar del mapa a un dictador que tiene al pueblo venezolano oprimido y muerto de hambre —y me da igual que sea por petróleo o por justicia—, y otra muy distinta amenazar a Dinamarca, un país de «nuestro barrio», democrático y hermano de Europa. Si somos Europa, deberíamos defendernos todos a una con lo que eso significa.
Sin embargo, he de confesar mi ignorancia. No sabía que la medalla se debía al 250 aniversario de la fundación de Estados Unidos, y que esa independencia de las trece colonias se le debe a España y, en concreto, a un español: Bernardo de Gálvez y Madrid.
El héroe olvidado del Capitolio
Nacido en Macharaviaya (Málaga) en 1746, este señor es hoy ciudadano honorífico estadounidense gracias a Barack Obama. Aunque le costó a la historia 236 años cumplir la promesa de honrar su nombre, hoy su cuadro cuelga en el Capitolio junto al resto de los padres fundadores de la nación.
La colocación del retrato fue una carambola del destino. En 2009, Manuel Olmedo descubrió un documento que citaba aquella vieja resolución de gratitud olvidada, y gracias al empuje de Teresa Valcarce —a quien el Washington Post bautizó como «la señora del retrato»—, la burocracia de la colina del Capitolio tuvo que ceder.
¿Pero qué hizo este español por los «yankees»?
Gálvez no fue un militar cualquiera. Curtido en la frontera norte de Nueva España luchando contra los apaches y tras un fallido desembarco en Argel, terminó como gobernador de Luisiana. Desde allí, lanzó una serie de incursiones contra los británicos que fueron vitales para la independencia americana.
La Batalla de Pensacola: Su gran hazaña. Evitó que los británicos rodeasen a las colonias americanas, lo que le valió que Carlos III le otorgara los títulos de Vizconde de Galveston y Conde de Gálvez.
Dominio del Caribe: Se apoderó de la isla Nueva Providencia en las Bahamas, abortando el último plan de resistencia británico.
Casi conquista Jamaica: Si no llega a ser porque la guerra terminó justo cuando se disponía a atacar, hoy en Jamaica se hablaría español y no inglés.
Gálvez pasó sus últimos años como virrey de Nueva España, lidiando con hambrunas y comenzando obras monumentales como el Palacio de Chapultepec. Hoy, su fecha de nacimiento se celebra como el «Día de Gálvez» en varias ciudades de EE. UU.
Es curioso cómo nos olvidamos de los nuestros mientras ellos, al otro lado del charco, terminan por econocer que sin la chispa de este malagueño, su bandera quizás tendría otros colores.
Sigan leyendo y pensando, porque solo conociendo nuestra historia seremos verdaderamente libres.






