Pío Baroja pronunció su célebre clasificación de los españoles en 1904 durante una tertulia en el Nuevo Café de Levante de Madrid, ante figuras de la talla de Ramón María del Valle-Inclán y Benito Pérez Galdós, equiparando su división con los siete pecados capitales, definiendo con lucidez y pesimismo las siete clases de españoles según su relación con el saber:
• Los que no saben
• Los que no quieren saber
• Los que odian el saber
• Los que sufren por no saber
• Los que aparentan que saben
• Los que triunfan sin saber
•Los que viven gracias a que los demás no saben (a quienes el propio escritor identificaba irónicamente como «políticos e intelectuales»).
Esta radiografía social de la Generación del 98 sigue utilizándose hoy en día de forma universal como una sátira mordaz de la ignorancia, la hipocresía y el oportunismo en la sociedad.
Visto en la red….




