La Chispa Adecuada: Reflexiones sobre la polarización en España
La célebre frase «Todo arde si le aplicas la chispa adecuada» resuena hoy con una inquietante actualidad en España. Desde 2014, hemos sido testigos de un auge político en ambos flancos del espectro, con partidos que nacieron prometiendo soluciones y canalizando el descontento popular. Sin embargo, lo que hemos cosechado en los últimos años es una sociedad cada vez más polarizada. Por un lado, aquellos que se sienten «ofendidos» por cualquier crítica a lo establecido, y por otro, quienes observan con indignación cómo el país que construimos juntos parece desmoronarse, viendo perplejos cómo los valores de antaño ya no sirven. El resultado es una España profundamente dividida.
España siempre ha sido una tierra de acogida. Desde la época romana, con mayor o menor resistencia, nuestra patria ha sido un crisol de culturas y pueblos. Pero en ocasiones, una chispa ha encendido la pradera, provocando estallidos sociales. ¿Estamos ahora ante un cambio de ciclo? Sin duda. Y el culpable no son ni «moros», ni «cristianos», ni ninguna otra condición que podamos señalar. Siempre ha habido sinvergüenzas.
Lo peor que podemos hacer es ignorar el problema y «dar una patada hacia adelante». El verdadero culpable de esta situación no es otro que un grupo de privilegiados que gobiernan desde Madrid, que hablan mucho pero actúan poco. Si comenzamos por no diagnosticar el problema por miedo a «herir sensibilidades», jamás lo resolveremos.
Ya saltó una chispa en el pasado, y el resultado fue la trágica expulsión de los moriscos entre 1609 y 1613. Ante la falta de adaptación y el temor a que fueran un enemigo interno capaz de aliarse con los turcos, se tomaron decisiones drásticas. Esto culminó en 1613 con la expulsión de entre el 20% y el 35% de la población total de España. En localidades como Lorca, por ejemplo, hubo incluso hambruna. ¿Por qué? Imaginemos quiénes trabajaban los campos en esa época.
Imagina el caso del «mataleón» (*) de Lorca. De haber sido grabado y haber saltado a las redes. ¿Podríamos haber tenido otro «Torre Pacheco» aquí en nuestra ciudad?
España debe, y de hecho lo hace, dar la bienvenida a todo aquel que cotice, trabaje y contribuya a engrandecer nuestro país. Pero, al mismo tiempo, debemos dar la espalda a todo acto violento y delictivo. Necesitamos la verdadera voluntad de dotar de medios suficientes a las fuerzas de seguridad y a los juzgados además de legislar y promulgar leyes que castiguen con firmeza los comportamientos que no deseamos en nuestra sociedad. Y necesitamos políticos que afronten el problema con firmeza pero sin prender la mecha, y no que usen situaciones como la de Torre Pacheco para dividir a la sociedad. Unos, para tapar sus corrupciones y vergüenzas, y otros postulándose como defensores del «españolito» pero sin el tacto suficiente para no encender los ánimos o lo que sería peor, con la intención de encenderlo.
Así pues, señores gobernantes, pongan remedio ya, antes de que esa chispa se expanda más allá de un pequeño pueblo de Murcia o Almería. No permitamos que paguen justos por pecadores. La convivencia en paz aún es posible
Alfonso Rodríguez
*El caso «mataleón», alude a unos atracos donde varias personas fueron asaltadas y sometidas con esta técnica de artes marciales en Lorca. Actuaban por parejas, de noche y cuando las victimas caminaban solas y por sitios poco transitados, las sorprendían por la espalda. Mientras uno aplicaba esta peligrosa técnica dejándola inconsciente o al borde de perder el conocimiento, el otro se hacía con sus pertenencias. Hubo seis detenidos de origen marroqui de entre los 16 y los 28 años.



