Todos estamos explotados… ¿En serio?
Todos estamos explotados… ¿En serio?
¿Qué demonios pasa en España? Este verano, al sinfín de grupos laborales explotados, se ha sumado uno más. Ahora, ni los bomberos forestales cobran bien. Es decir, tenemos médicos que no cobran lo que deberían, policías mal pagados, enfermeras en huida a otros países donde «atan los perros con longanizas», administrativos con un sueldo chungo, y profesores que viajan por toda la geografía de bolsa en bolsa de empleo.
Parece que ser funcionario ya no es lo que era, aunque sigo viendo a eternos estudiantes opositando para las tan amadas plazas de «funcionario de por vida». No sé muy bien si creerme la explotación y lo mal pagados que están ciertos sectores, o si es que nos estamos volviendo unos blandengues. Pasamos de ser los españoles «carne de perro», que aguantan más que un martillo «enterrado» en paja, a una sociedad «pijo-progre» y quejica a la que cualquier esfuerzo le parece sobrehumano.
Mi padre me dice que las generaciones siguientes se van volviendo blanditas. Me cuenta que mi abuelo mantenía una familia con dos trabajos. Se levantaba a las seis de la mañana para ir a una fábrica de laminación de acero, se duchaba con agua fría y, casi sin secarse en pleno invierno, se lanzaba al trabajo en lo que pillara. Él la llamaba la «generación de acero». Yo veo a mi padre haciendo cosas parecidas, pero sin llegar a tanto. Él mismo dice que es la «generación de hierro», y yo… yo ya voy por el «aluminio, pero del malo».
¡Señores, que nos lo cargamos! Que nos cargamos el país próspero, que nos cargamos el primer mundo y nos adelantan por todos lados. Poneos ya a trabajar a lo bestia, sacad el país adelante y no nos dejéis a unos pocos la responsabilidad de pagar las pensiones, la sanidad, la educación, a los «paraos», a “los fijos discontinuos”, a “ los que ya no encuentran trabajo porque ya no buscan¨,y las «corruptelas», y despropósitos de los políticos, que riegan a manta de pasta legal o ilegal a sus allegados.
A.J. Rodri.





