Mié. Nov 4th, 2026

LA PROPIEDAD,LA REINADE LOS DERECHOS REALES por Juan Manzanares

Si en el antepenúltimo número de esta revista califiqué a LA POSESIÓN como “la niña bonita de los derechos reales”, en éste no tengo mayor obligación que calificar a LA PROPIEDAD como “la reina de los derechos reales”.
Concepto e historia:
De los dioses sumerios a tu piso de soltero
Si creías que el papeleo de tu hipoteca es antiguo, siéntate y reflexiona: para entender la propiedad hay que viajar más de 5.000 años al pasado. Concretamente a Sumeria (sí, los de las tablillas de barro con escritura cuneiforme que parecían rascadas por un gato).
En las primeras ciudades del mundo, como Ur o Uruk, el sistema de propiedad era muy sencillo: todo era de Dios. Literalmente. Los sacerdotes gestionaban las tierras porque el «dueño» era la deidad local. Por suerte para los mortales, el sistema evolucionó y los ciudadanos libres empezaron a rascar parcelas.
Ahí nació el derecho de propiedad: el derecho real más importante que existe (que viene de res, «cosa» en latín, no de la realeza). Es el poder definitivo que, en principio (y luego veremos por qué lo digo), te permite hacer absolutamente “casi” todo lo que quieras con tus cosas.
Naturaleza del derecho de propiedad
Ya he dicho que la propiedad es la reina de los derechos reales. ¿Por qué? Porque cuando tu propiedad es plena (es decir, no está compartida ni limitada), te otorga el conjunto supremo de derechos: gozar y disponer de la cosa. Puedes usarla, disfrutarla, venderla, regalarla o prenderle fuego (bueno, esto último con matices legales). Y precisamente por ser el derecho que más libertades da, es el más codiciado y atacado del vecindario jurídico y no jurídico.

Tiene dos superpoderes:
1. Es el derecho subjetivo por excelencia. Esto significa que la ley te da un "ámbito de poder" gigante. Tú decides sobre el destino de tu sofá o de tu mansión. 2. Poder inmediato y Erga Omnes (frente a todos). Tienes un escudo invisible que te protege de la humanidad entera. Tu poder es:
• Directo: No necesitas pedir permiso a intermediarios para usar lo tuyo.
• Absoluto: Es total sobre el objeto. • Exclusivo y excluyente: Puedes poner un cartel de "PROHIBIDO EL PASO" y obligar a todo el mundo a respetarlo. Si es tuyo, no es de los demás.
Fundamento.
¿Por qué decimos «en principio»?
Porque, como todo derecho, tiene límites que establecen las leyes. Y ninguna propiedad es infinita.
El artículo 348 del Código civil establece que “La propiedad es el derecho de gozar y disponer de una cosa, sin más limitaciones que las establecidas en las leyes.
El propietario tiene acción contra el tenedor y el poseedor de la cosa para reivindicarla.”
En su evolución histórica el concepto de propiedad ha ido pasando de ser un verdadero derecho absoluto, que incluía el derecho a dejar la cosa baldía o, incluso, a destruirla, a un derecho con limitaciones para su titular, y
recortándolo por lo que se ha venido en llamar, “función social de la propiedad”, lo que supone que la propiedad crea obligaciones, de manera que el propietario debe ejercitar el derecho de propiedad teniendo en cuenta, además de su propia utilidad, también la utilidad general.
Un futuro muy oscuro.
El uso alternativo del derecho.
He hablado de limitaciones legales hechas a la luz de la razón. Esto es, con arreglo a DERECHO (la ratio scripta: la razón puesta por escrito). Todo el mundo entiende (o debería) que tu derecho termina donde empieza el de tu vecino, y, en consecuencia, no puedes hacer determinadas cosas. Pero eso es una cosa y a lo que estamos asistiendo actualmente es al llamado uso alternativo del derecho. Esto es, retorcer las leyes para que digan lo que no dicen o quieren decir.
Y es que, los que ostentan el poder han enloquecido sólo pensando en que pueden perderlo, y están utilizando esa legislación de urgencia (el Decreto Ley) como herramienta política para causas distintas de las prevista en las leyes.
Y todo ello, a sabiendas de que no van a solucionar el problema de la vivienda porque no atacan sus causas (las trabas de todo tipo para su construcción), sino que van a lo fácil y populista, a atacar las consecuencias (su escasez), provocando disminución de la oferta y consiguiendo el efecto contrario. Y a eso le llaman progreso.

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