Entre Cilindros y Sol,en el Cabezo de la Jara por Jose David Llamas Bastida

10 de abril de 2026 - redaccion Eco

El pasado 1 de marzo, el rugir de los motores de antaño despertó con un propósito diferente, no solo devorar kilómetros de asfalto, sino acercarse un poco más al cielo. El Club Vehículos Clásicos Lorca organizó una jornada excepcional que fusionó la pasión por el patrimonio automotriz con la divulgación científica y la mejor gastronomía de nuestra tierra.
Una mirada al rey de los astros
La caravana, compuesta por joyas mecánicas que mantienen viva la historia rodante de la Región, puso rumbo hacia el Observatorio Astronómico del Cabezo de la Jara. En este enclave privilegiado, los socios aparcaron sus monturas para cambiar el volante por el telescopio.
La jornada comenzó con una fascinante charla y observación solar. Gracias a los filtros especializados, pudimos admirar la actividad de nuestra estrella, recordándonos que, al igual que nuestros clásicos, el universo funciona con una precisión mecánica asombrosa. Fue un momento de pausa y asombro, donde el tiempo pareció detenerse, lejos del cronómetro de los rallies.
Sabor Lorquino a los pies del albergue
Tras la desconexión estelar, el grupo se trasladó a las inmediaciones del Albergue de Cabezo de la Jara. Allí nos esperaba el auténtico combustible de la jornada, un almuerzo campero protagonizado por productos típicos de Lorca.

No faltaron los embutidos de la zona, el pan artesano y ese ambiente de camaradería que solo se respira entre quienes comparten el olor a gasolina y aceite. Fue el momento ideal para intercambiar consejos de restauración y anécdotas bajo el sol de marzo.
Ruta por el corazón de las pedanías
Con el depósito lleno y el ánimo alto, llegaba el momento de lo que más nos gusta, conducir. La ruta de regreso fue diseñada para disfrutar del paisaje y de la nobleza de nuestras máquinas.
El recorrido nos llevó por parajes que son auténticos santuarios para el motor clásico,
Paraje de Zarzalico, curvas suaves y vistas despejadas donde los clásicos lucieron su mejor estampa.
La Parroquia, atravesamos esta emblemática pedanía, recibiendo el saludo de los vecinos, acostumbrados a ver pasar la historia sobre ruedas.
La Paca, el broche final de una ruta sinuosa y divertida que puso a prueba la fiabilidad de nuestros veteranos, demostrando que, por muchos años que pasen, estos coches siguen pidiendo carretera.
Actividad organizada por el Club Vehículos Clasicos Lorca, el 1 de Marzo de 2026, para los socios.
Texto y fotografías: Jose David Llamas Bastida