“ El médico jubilado ”
Un día, un médico jubilado colgó un cartel en la puerta de su casa que decía en letras bien grandes:
“Curo cualquier dolencia por 20 euros.
Si no te curo, te devuelvo los 20… ¡y te doy 50 más!”
Un joven que pasaba por allí lo leyó y, entre risas, pensó:
—Este abuelo ya debe estar para el arrastre.
¡Seguro que ni se entera de lo que hace!
Le voy a sacar los 50 euros fácil.
Con esa idea, al día siguiente llamó a su puerta.
El médico abrió, y el joven puso cara de preocupación y dijo:
—Doctor, he perdido el gusto. No saboreo absolutamente nada.
El médico lo miró muy serio, como quien ha tratado miles de casos, y respondió:
—Entiendo…
Luego llamó a su asistente:
—¡Auxiliar! Tráeme la medicina de la caja número 20.
La mujer apareció con un pequeño frasco. El médico se lo dio al joven, que apenas lo probó… y torció la cara mientras gritaba:
—¡Esto sabe fatal!
El médico sonrió con tranquilidad y dijo:
—¡Enhorabuena, chaval!
Has recuperado el gusto.
Son 20 euros, por favor.
El joven, indignado pero sin alternativa, pagó.
Aun así, no se rindió. Volvió al día siguiente, decidido a vengarse.
Cuando se abrió la puerta, exclamó:
—Doctor, esta vez perdí la memoria. ¡No recuerdo nada! Estoy hecho polvo.
El médico, sin parpadear, ordenó:
—¡Auxiliar! Tráeme la medicina de la caja número 20.
El joven, al escucharlo, gritó:
—¡Noooo! ¡Esa sabe fatal!
El médico sonrió satisfecho:
—¡Perfecto!
Has recuperado la memoria.
Son otros 20 euros, gracias.
Pagó mordiéndose la lengua de rabia.
Pero no iba a dejarse vencer tan
fácilmente.
Unos días después volvió. Esta
vez con cara de tragedia:
—Doctor, ¡estoy ciego! No veo absolutamente nada. Ayúdeme, se lo ruego.
El médico, muy serio, le dijo:
—Vaya situación… a ver qué puedo hacer.
Buscó en su escritorio, sacó unos billetes y se los dio:
—Lo siento, no puedo curarte. Aquí tienes tus 50 euros como prometí.
El joven los tomó confiado… pero al mirarlos frunció el ceño:
—¡Pero oiga! ¡Estos son billetes de 5 euros, no de 50!
El médico soltó una carcajada y respondió:
—¡Magnífico!
Has recuperado la vista.
Son 20 euros, por favor.
El joven, derrotado, pagó por tercera vez.




