LO QUE VEO A MI ALREDEDOR
Cada año que pasa y me hago más mayor aprendo un poco más. Dicen que la veteranía es un grado. Hoy sé un poquito más que ayer, y esto es un problema, y no por los conocimientos científicos, históricos o técnicos, sino por los conocimientos empíricos, los derivados de la observación y lo que veo a mi alrededor:
Veo a mi alrededor a un montón de personajes, por no decir algo más fuerte, haciéndose y debiéndose favores unos a otros. Amiguismos, se suele decir en la jerga de la calle.
Veo un montón de cretinos cuyo único objetivo es ganar pasta para vivir como en las películas «a tutiplén», pero sin trabajar ni dar un palo al agua.
Veo a los jóvenes vacíos de contenido, y eso que ahora se lleva lo de «creador de contenidos», ¡irónico!
Veo al mundo en guerra y a un montón de gente que ya no sabe ni dónde está el bien ni el mal. Asesinatos por pensar y hablar en voz alta, invasiones, guerras de religión, el fantasma nuclear acechando, drones volando sobre Europa para averiguar hasta dónde estamos dispuestos a llegar…
Veo un tupido velo negro caer sobre la humanidad. El ocaso de Occidente, tal y como ya sucedió con otras culturas y además, de forma parecida.
Mirémonos en el espejo de Roma: corrupción política, inmigración descontrolada, cambios rápidos que no se pudieron digerir, pero con la supuesta seguridad de que el imperio no caería….
Luego… veo a mis hijos pequeños con sus juegos y sus alegrías, su mayor preocupación, el examen de mañana o si lloverá y no podrán salir con la bici… y pienso:
¡qué envidia de niñe




