Lun. Sep 14th, 2026

“ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE”por Luis Campoy

¿Estamos solos en el Universo? Esta pregunta, que acompaña a la Humanidad desde hace siglos, encontró en 1977 una de sus respuestas cinematográficas más fascinantes con Encuentros en la tercera fase, la película en la que Steven Spielberg abordó el fenómeno extraterrestre desde una perspectiva muy diferente a la habitual. Casi cincuenta años después, de nuevo con Spielberg al frente, el éxito de la reciente El día de la revelación ha vuelto a poner de moda el interés por las visitas de otros mundos y constituye una magnífica ocasión para recuperar esta obra fundamental de la ciencia ficción.
El título del film procede de la clasificación establecida por el astrónomo y ufólogo J. Allen Hynek en 1972: un encuentro en la primera fase consiste en avistar un OVNI; en la segunda, en encontrar evidencias físicas de su presencia; y, en la tercera fase, en establecer contacto con sus ocupantes.
La película comienza cuando diferentes lugares del mundo se convierten en escenario de extraños acontecimientos: luces misteriosas, fenómenos inexplicables y una enigmática secuencia de cinco notas musicales. El científico francés Claude Lacombe investiga estos sucesos mientras, en Indiana, el electricista Roy Neary tiene un encuentro con una misteriosa nave espacial que cambiará para siempre su vida. Obsesionado con descubrir qué ha visto, Roy comienza a experimentar extrañas visiones y a reproducir compulsivamente la imagen de una montaña. La misma imagen obsesiona también a la pintora Jillian Guiler, cuyo pequeño hijo ha sido abducido. Ambos descubrirán finalmente que aquella montaña es la Torre del Diablo, en Wyoming, el lugar donde está a punto de producirse un acontecimiento extraordinario.
Spielberg llevaba años interesado en realizar una película de ciencia ficción, pero el proyecto permaneció aparcado hasta que el éxito de Tiburón le proporcionó la libertad necesaria para recuperarlo. Tras numerosas revisiones del guion, el propio director asumió finalmente la escritura de la versión definitiva. Richard Dreyfuss, con quien acababa de trabajar en Tiburón, interpretó a Roy Neary, mientras que el célebre director francés François Truffaut aceptó encarnar al científico Lacombe.
Uno de los grandes aciertos de Encuentros en la tercera fase es su concepción de los extraterrestres. Spielberg no los presenta como invasores ni como una amenaza, sino como seres ante los que predominan la curiosidad y la fascinación. La comunicación se establece mediante cinco notas musicales compuestas por John Williams, que creó una de las bandas sonoras más reconocibles de su carrera. Los efectos especiales, realizados por Douglas Trumbull (2001), contribuyeron decisivamente a convertir el encuentro final en una de las grandes secuencias de la ciencia ficción de los años setenta. Por su parte, el italiano Carlo Rambaldi, futuro constructor de Alien y diseñador de E.T., determinó el aspecto amable de los extraterrestres.
Estrenada en 1977, la película fue un enorme éxito de crítica y público, recaudando 288 millones de dólares en todo el mundo y obteniendo dos Oscars, a la fotografía y a los efectos sonoros. En 1980 Spielberg realizó una nueva versión, la llamada Edición Especial, en la que incorporó algunas escenas y modificó otras.

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